martes, 18 de abril de 2017

4 POEMAS DE GABO FERRO



Sobre madera rosa


Tengo un mandala pintado en Jaipur
bajo un vaso con agua con dos gotas de gin
Una trampa cazadora de espíritus del Japón
y un espejo que atesora el origen del sueño
Una muñequita vudú con los miembros zurcidos
con pelo de cabra negra
Una pulsera con semillas sagradas, florecidas y perfumadas
Tengo un manuscrito sin rótulos ni tapas
con grabados de una mujer partida en tres
Una máscara del Durbán y una rueda mágica enlazada a un asno
Una falda turca de un ajuar y un retrato grabado
sobre madera rosa
Serenidad escrito en una lengua muerta con sangre
de niño y de casadera
Y sobre un formidable insecto embalsamado con los ojos picados
por querer aparearse
con las alas cuarteadas y todavía con sangre,
una imagen tuya conmigo fuera de plano





Palabras malas



De todos nuestros amores
solo quedan palabras
apretadas en papeles
perfumadas en cartas
que demuestran que si el amor existe no se dice
que si el amor existe no se escribe
Otra palabra de amor apilada sobre otras tantas palabras de amor
Toneladas de promesas
que pueden venderse al peso
Kilos de papel besado
¿cuánto pueden dar por eso?
Pulpa de amor de un árbol débil
en buena tierra
bajo un buen sol
regado con agua estéril
Otra palabra de amor apilada sobre otras tantas palabras de amor
Otra palabra de amor apilada sobre otra palabra de amor apilada sobre otra palabra de amor apilada sobre otras tantas palabras de amor.








Madre despierta


Madre despierta
se sacuden las puertas y afuera no hay tormenta
El sol ha hecho de piedra el paisaje
y ha guardado al hombre a sus cosas; la desidia y la niebla
madre despierta

Padre despierta
la ventana está abierta, no es viento lo que entra
es aliento vacío exhalado por boca de la indiferencia
padre despierta

Madre despierta
lo que duerme en la cuna trepará hasta el bien
si bien se lo despierta
padre despierta
que el árbol será bueno
si el brote se brota de una mano atenta

Madre despierta.
Padre despierta.






Aquí tus manos


Donde pongas tus ojos ahí quedara mi casa
Quién precisa los muros con tu mirada
Donde apoyes tus pies, ahí comeremos
Y allí donde sonrías bien nos dormiremos.

Nuestra casa es segura no hay que cerrarla
Y aunque lo tiene todo, hay que ordenarla
Allá irá mi cabeza, allí mis brazos
Aquí pondré mis piernas y aquí tus manos

Donde caiga la lluvia nos bañaremos
Y donde pegue el sol, recordaremos
Donde jueguen las flores crecerán nuestros hijos
Y daremos las fiestas más grandes donde floreen los tilos

Nuestra casa es segura no hay que cerrarla
Y aunque lo tiene todo, hay que ordenarla
Y allá irá mi cabeza, allí mis brazos
Aquí arriba mis piernas y aquí tus manos
Aquí tus manos amor… aquí tus manos.






Gabo Ferro (Buenos Aires, 1965)


Fuente: http://lamarcaeditora.com/admin/files/libros/860/GaboFerroCostureracarpinteromuestradigital.pdf

http://www.rock.com.ar/letras/10/10683.shtml



2 comentarios:

  1. Qué grato y desestructurante es encontrar a Gabo aquí.
    Que interesante, a falta de palabra más precisa, es leerlas con la propia entonación, con la propia respiración, despojándose -hasta donde sea posible- del ritmo que impone la música.

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