sábado, 10 de junio de 2017

3 POEMAS DE MARÍA MELECK VIVANCO





CORAZÓN DE ALTOS PÁJAROS


 Llega lo más amado y resistido    Desangrado poema Bella Muerte    La magia engalanada en primavera con su ríspido sueño empecinado, con su mástil cerrado de claveles
 Llega lo más amado y peregrino     Mil pétalos procuran su custodia entre vidrios que arrasan las ciudades entre cactus de miel y mansa lluvia
 Vuelve el fondo del mar a repetirse    Rompen los pies del viento su crisálida    El quebrado rumor de agua secreta por los rincones verdes de una casa
 Corre a la vera de un estuario ardido como si se quejaran las palabras
 Inútilmente el ama se prodiga en grito despiadado y solitario
 Adivino la fiebre entre diluvios    (sus cuchillos de sol, sus rosas tristes)

 Desangrado poema    Bella muerte   Corazón de altos pájaros heridos





LA BRÚJULA


 Late en mí sordamente el pulso del aroma    Enferma que sonrío    Desarraigada brújula sin furia sin hechizo, en diáfanas canoas regresando junto al verano de las mariposas
 Un patrimonio de sutil herencia atraviesa mi sed y me contiene    Vengo de la montaña dura de ajenos miradores al increíble río de la pena    La lluvia enfría mis espaldas    Los astros aún me desconciertan
 Enferma de alta piedad    De enhiestas profecías
 Bajo solemnes piedras castigadas y ruidosos lagartos  -los lagartos sonoros- en la fogata trémula del sol
 ¿Era el dolor mi eco?    ¿Mi fuego diminuto?    ¿Mi siesta sin malicia?    ¿La infancia confundida en un relámpago?

 Oh tan pequeña y lazarillo para ciegos    Por la tormenta de sus ojos, bebía la palabra amor





AMAPOLA INSISTENTE


 Antes de ti, era como si los ríos no alcanzaran el mar    Las flores clausuraban  su espejo y allí desvanecían    Tantos opacos y miserables años en esta cima oscura de la tierra
 Ahora bendigo tu nombre de enjambre alborozado
 Tus palabras, serafines de lluvia que refrescan el tedio    Tu sangre, amapola insistente sobre la aldaba inmóvil de la muerte

 Y tus signos    Tus signos para encontrar a dios




María Meleck Vivanco (San Javier, Córdoba, 1921-Maldonado, Uruguay, 2010)

Fuente: "Plaza prohibida", María Meleck Vivanco, Ed. Baldíos en la Lengua, 2016.

1 comentario:

  1. qué alucinar tan bello me entregan las palabras de ella, el azur de las magnolias

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