martes, 29 de mayo de 2018

6 POEMAS DE SONG KIWON





AZALEA



El camino que me lleva a ti
me enferma tan profundamente
como lo hiciste tú,
hasta deshacerme los ojos, la nariz, la boca,
incluso las manos y los dedos de los pies.
Si es para quedarme tan sólo con el cuerpo,
iré, seguiré tu camino
tan sólo con mi cuerpo iré en tu busca.
En un lugar soleado los dos cuerpos hacen buena pareja
con los ojos, la nariz, la boca, las manos y los dedos destrozados
de los pies,
todo para florecer en azalea, así de gloriosas.




FORISTHIA


Escondido en alguna parte
también tú agonizarías.

Vidas moribundas que abundan en todos lados
estallan amarillas desvelando las noches.

Por muy terco que fueras,
no serías capaz de resistir.




PEONÍA


Desde que el dolor que me provocaste
se transformó en alegría
que llena y desborda mi capacidad
ya no puedo obedecer más al dolor.

A esa capacidad de mi propia vida
para mantenerme hambriento y jadeante
tampoco le hago más caso.




FLOR DEL CASTAÑO


Un hombre ha entrado profundamente dentro de una mujer.

¿Cuántos nudos tendrían sin resolver?

Después de iluminar de rojo la noche entera,
ese hombre sollozó como lloran las bestias.

Al marcharse el hombre, en ese lugar vacío
donde todavía resonaban los ecos del llanto
le llego a la mujer la fragancia de flores del castaño.




FLOR DE NIEVE 4


Después de que se borren hasta las pisadas de alguien que
se ha marchado de la aldea a lo lejos, dando la vuelta en la cuerva
de la montaña,

después de que se borren hasta las luces de alguien
que parpadeaba por largo rato al otro lado del campo

después de que se borre hasta la última espera
que parpadeaba por largo rato siguiendo las luces de alguien.






ÁSTER


Después de las secreciones de innumerables hombres,
después de las rudas manos extendidas que tentaban buscando
algo,
después de los ojos enrojecidos que no podían conciliar el sueño,

tengo náuseas y en todo el cuerpo
se me despliegan las blancas flores del áster.



Song Kiwon  (Corea, 1947)




Fuente: "Flores mías que nunca he visto", Song Kiwon (Traducción: Ki Un Kyung) Editorial Bajo la luna, 2014.







3 POEMAS DE INÉS LEGARRETA





VI


Corre la línea recta
la del corazón cuando se acaba
de latir
es extraño
que siga la vida con tanto esplendor
y
me incluya





XII


Viene el agua desde donde
hubo un cielo
y se cae en las baldosas en los canteros en los rosales
tan suave
como música alejada en la memoria
de algo feliz
que no vuelve




LII


Hace años escribí
que me tiraban dardos   los clavaban
limpiamente
en el iris asombrado
y yo
firme
ante el avance de la crueldad

No tendría que haberlo escrito
la letra
es
premonición
o
venganza



Inés Lagarreta (Chivilcoy, Bueuenos Aires)


Fuente: "La puntada invisible", Inés Lagarreta, Ediciones En Danza, 2016.


miércoles, 23 de mayo de 2018

2 POEMAS MÁS DE DIEGO RAVENNA



Pienso en tu cuerpo doblándose lento
hacia la luz. Si pudiera tan solo imaginar su peso
la marca de sombra que dejaste, el lugar vacío
donde ya nada te ampara.
Antes hubiéramos dicho "lo que nos une es más fuerte"
protegidos quizás por esa idea del abandono
que conservan los niños cuando todavía creen posible
ocultarse de ciertas palabras. De aquellos días
ninguno permanece en mí, no después de la memoria.
Unido ahora a lo que está cesando de respirar
como si fueras el último haz de luna
que alumbra y toca el pie descalzo.







Es mentira lo que me dijiste.
La experiencia más intensa que compartimos no fue el amor ni la compañía,
fue vivir sin ellos. Pero quisiera que entiendas,
esta soledad nada tiene que ver con una llegada que no ocurre,
sino con lo poco o mucho que nos queda y ya no obtendremos
porque alguien que necesitamos decidió alejarse:
el cauce de un río que se secó, sin importar si es por la falta de lluvia
o debido a que el sol no logra derretir la nieve en la cima de la montaña.





Diego Ravenna (Buenos Aires, 1979)

Fuente: http://www.querespondaelviento.com.ar/secciones/escuchar/notas/como-agua-entre-las-manos

             http://www.viajeroinsomne.com.ar/content/31-diego-ravenna

martes, 22 de mayo de 2018

4 POEMAS DE HERNÁN MIRANDA CASANOVA



DORALISA SE LANZÓ BAJO EL TREN DE LAS 14


Yo sé que tú eres la misma de hace 20 años, Doralisa,
y que nada ha cambiado para ti, para nosotros,
que habías de eternizar tu juventud y mi niñez
en ese día y esa hora —las 14.

Esparcida sobre lucientes rieles te recuerdo, Doralisa,
derramada entre dedales-de-oro en flor
(Fue en primavera ¿no es cierto, Doralisa?)
y qué blanco tu cuerpo, qué blanca, Doralisa,
y tu cabellera negra enrollándose
y desenrollándose al viento entre las yerbas.
Y tu cuerpo, Doralisa,
desperdigado sin orden ni sentido
como si hubieras querido hacer de ti misma un enigma
que nadie pudiera descifrar debidamente.

Ah Doralisa, Doralisa,
eres para mí un recuerdo despedazado
que debo empezar a armar pacientemente
—un ojo junto a otro ojo,
una pierna y la otra juntamente
y tus senos y tus manos y tu cabellera sobre todo
y tus pies desnudos sobre la tierra.
Y yo te armo, Doralisa, compongo tu figura
y me llegas intacta a la memoria.
Y enseguida te desarmo, te deposito en tierra,
te disperso,
porque tú eres un recuerdo que vive en mí, Doralisa,
y que no me pertenece.




VOY AL BAÑO A MEDIANOCHE

Voy al baño a medianoche
y dos o tres cucarachas huyen a esconderse
Una de ellas se queda a medio camino
y se las arregla, negra y reluciente,
para simular que está escondida
inmóvil en un resquicio
Yo también simulo que no la veo
Y actúo para ella representando mi papel
“No te preocupes (le digo al retirarme). Sé
lo que es ser sorprendido en medio de la noche,
sé lo que es vivir en peligro amenazado siempre por el poder”.




INSECTARIO

Yo me enamoré una vez de una muchacha maravillosa
y los dos preferíamos los vanos de las puertas,
los rincones más oscuros de los cines,
de las plazas públicas.
Huiamos de la luz como los fantasmas que éramos en realidad
y esperábamos la noche
y apagábamos todas las luces para hacernos el amor.
Yo gustaba de recorrer todo su cuerpo
centímetro a centímetro
como un escarabajo por las habitaciones en tinieblas.
Y ella tenaz y laboriosa como ninguna
tejía y destejía en silencio su tela sobre mis labios.
Un día nos equivocaríamos de grieta
o la luz del día nos ahuyentó en opuestas direcciones
y nos perdimos de vista entre la multitud.

De ese tiempo,
mi sensación de llevar antenas en la frente
y los ojos facetados.

De ese tiempo,
mis pestañas sensibles a la luz del sol
y mi forma de andar
de insecto extraviado entre los hombres.



TODO ENCAJA EN TODO ARMONIOSAMENTE


El macho encaja en la hembra y la hembra en el macho
tal como el cuchillo encaja en los labios de la herida sangrante
y el árbol de corteza arrugada en el paisaje que lo rodea.
Cada palabra encaja como un rompecabezas dentro de lo conversado
así como una mirada encaja entre otras miradas
o la columna atacante en el espacio del enemigo
que se repliega a duras penas.

El extremo oriental del Brasil encaja en la costa occidental de África
y el cuerpo del atormentado en el instrumento que lo lacera
la mano del ladrón con su presa.

El vuelo de un pájaro y la caída de un pájaro encajan
y el fusilado en las balas que lo perforan
y el niño en su madre
y una boca que besa en otra boca que devuelve el beso.
La línea quebrada de las montañas encaja en la línea quebrada
del cielo que hay sobre las montañas.
El río encaja en su cauce
el mar en su lecho cóncavo
y en su cuenca el ojo lloroso y la llave en la cerradura.

Todo encaja con todo
y no parece tarea fácil desligarse de este designio.
Cómo separar al muerto de su ataúd
o la partida del viajero de su regreso.
Todo se relaciona con todo
y hasta el que se esconde en una isla solitaria
encaja como un alfiler en la solapa del olvido.
Cada cosa se disuelve dentro de otra
y hasta "el camino de subida es el mismo camino de bajada".

Al poema le es dado envolverlo todo,
evidenciar las relaciones que hacen posible
la armonía del caos.



Hernán Miranda Casanova (Chile, 1941)


Fuentes: http://antologiaabsoluta.blogspot.com.ar/2013/01/hernan-miranda-doralisa-se-lanzo-bajo.html

              http://laseleccionesafectivaschile.blogspot.com.ar/2008/05/hernn-miranda-casanova.html

sábado, 12 de mayo de 2018

2 POEMAS DE CARMEN BRUNA




LULU



Homenaje a Frank Wedekind, a Alban Berg, a Pabst y al rostro inolvidable de
Louise Brooks.



Yo soy Lulú, la que abrirá la caja de Pandora,
la que jamás volverá a tener dueño,
la que domina.
La señora de las rojas rosas de la sangre y del sexo.
La procaz, la insolente.
La mujer que reparte
las bondades y las maldades del Universo
yo soy Lulú, la seductora
la que desea y no engendra,
la emperatriz del cabaret "Los once verdugos".
La que ofrece a los hombres la llamarada del goce
diferente para cada uno,
la que "Jack el Destripador" asesinará.
Thriller operístico
donde un domador de circo
intentará en vano derrotar a la serpiente.
Yo soy Lulú, el animal seductor y alevoso
yo soy la fuerza primitiva
el lamento infinito.









NOCHE DE WALPURGIS O NOCHE DE SAN JUAN




Oye la risa ebria de las brujas
ve sus fuegos crepitar en los bosques
contempla la miel caníbal de sus ojos
no te arrodilles
bebe sus pócimas
ve cómo las libélulas se suicidan
arrojándose a sus calderos
danza con ellas
en el círculo mágico
contémplate en el espejo negro
feroz, transfigurada,

inocente. 




CARMEN BRUNA (Argentina, 1928-2014)




Fuente: https://inventarunpajaro.files.wordpress.com/2015/02/carmen_bruna.pdf

           

viernes, 4 de mayo de 2018

3 POEMAS DE BEATRIZ VALLEJOS



Mudanza

en un cajón de manzanas
puse libros
en un cajón de abejas
poemas sueltos

tanto empeño
para no partir




El grito


De orilla a orilla
como si no hubiese nadie.





Eslabón abierto



Si aparto lo que creo que sé
¿qué queda de mí?




Beatriz Vallejos (Santa Fe, Argentina, 1922-Rosario, 2007)


miércoles, 2 de mayo de 2018

2 POEMAS DE ANDREA FRANCHETTO






Lo que la niebla familiar
esconde
en un desván
 aparece
en cualquier sueño
y canta







Ejercito
abrazarme
 todos los días
un yoga casero
sin mantras
pero con las canciones
que llueven
los árboles que me importaron
alguna vez
en la casita del pueblo






Andrea Franchetto (Córdoba, 1967)

Fuente: enviados por la autora.

martes, 1 de mayo de 2018

3 POEMAS DE RAQUEL JADUSZLIWER






LA PROPULSIÓN VIVIENTE
el empeño que come su pan duro
¿no es bastante castigo ese techo vedado
ese techo que brilla como una promesa?

Ah, ese bloqueo del paso, del pasaje
¿cómo es que nos han hecho así, tan desolados
tan de barro paciente y de imposible?






¿SERÁ QUE NOS ESTAMOS DESPIDIENDO?
¿estábamos en una despedida y el tiempo es pura
         disgregación?
¿es así?
¿así desde el principio?
criaturas incautas mamando de la muerte
¿así nos enseñaron?
no
eso no nos han dicho a quienes tuvimos madres amorosas
la vida es larga y pródiga y viene cargada de sorpresas mi
         tesoro
sí madre
y cómo no creerles
y si nos abandonaron demasiado temprano pensamos que
         fue por excepción
y que el tesoro se acrecentaría

y es cierto que hubo tardes espléndidas y noches como
         incendios
recordarlo nos empequeñece

y entonces
otra vez somos niños de pecho
desnudos y temblando bajo el estruendo de una voz
          perdida.





Y ES CIERTO QUE ESTAS PALOMAS son enormes y turbias
y se parecen demasiado a las que vigilan en mis calles
y su gente es esquiva  y no cruzaré palabra
y nadie sabrá de mí, y yo no sabré de nadie

y entonces
¿qué quedará del día y de este viaje?

¿cómo será?
¿cómo será perderse?
¿qué habrá del otro lado, en lo inconcluso?





Raquel Jadusliwer (Buenos Aires, 1946)

Fuente: Las razones del tiempo, Raquel Jadusliwer, Editorial lisboa, 2018