viernes, 22 de junio de 2018

1 POEMA DE KARINA MACCIÓ




ODA A KEANU REEVES


keanu reeves es el chico más lindo del mundo
no hay duda
¿quién ha salvado el mundo más y mejor que él?
¿quién fue dos veces pareja de charlize thenon?
¿quién puede resistirse a la dorada, exquisita charlize?
él, solo él
¿desdeñarla, tratarla de loca?
él, él, él
¿quién no puede actuar?
él, él, él no puede actuar, y esto es remarcable
porque el
siempre es él
y así es más lindo todavía porque es el mismo tono,
                                            /la misma cara de enojado o perdido,
la misma expresión de tonto enamorado, cuatro, cinco caras
                                                     /a lo sumo, y ya lo tenés: keanu
no miente
no es falso ni pretensioso
no es actor
es keanu
es otra cosa, otro nivel
entrega su interior en un vozarrón desbaratado
hace el ridículo sin querer y se vuelve más, más bello
gracioso
porque detrás de su cobertura ejercitada
de sus pectorales marcados
surge keanu de ojos almendrados, exóticos, brillantes,
detrás de su coolness absoluta de rasgos afilados,
héroe alternativo y monje kung fu
está keanu de la playa, relajado y endrogado
goofy keanu, tierno keanu, adorable keanu,
quien, de todas maneras, definitivamente
puede salvar al mundo
si se lo pedís, si se requiere
se viste y sale
neo keanu, súper keanu
impecable de negro
como su lacio pelo asiático
oscuro, indescifrable
salvar o destruir
la vida tal como la conocemos
alienígena keanu, vendido al diablo keanu
perseguido, desgarrado, melancólico keanu
corruptible, inocente y feroz keanu
detiene tu corazón y puede arraarlo
de un tirón
veloz, irrefrenable como colectivo de madrugada
keanu baja la mirada
sonríe escondiéndose y te perfora sin querer
máxima destreza
toda clase de armas, sonrisa también
keanu
novato del FBI, keanu durito
kieanu madera balsa, flexible, encubierto
keanu el chico armadito que abandona todo
para cabalgar olas gigantes
para buscar el sentido
el amor en la arena
siempre dispuesto
a combatir su oscuridad
su sombra
su doble rubio
su némesis
agent smith o patrick swayze, el mismísimo lucifer, un
andrógino arcángel gabriel, pedante jakck
                                 /nicholson que decide amar a diane keaton
ah[i te vencieron, oh, keanu
pero qué supremo estás
el corazón destrozado de amor te sienta
quién podría negarte después de eso
keanu reeves, sos lo más
tus pelis revivien mi adolescente chewing gum y colores flúo
la sabrosa magdalena de mi tiempo perdido
en miles de películas vhs
rebobina la cinta y explica por qué
me enamoro de una clase de chico
nerd asocial, sensible incapaz
aventurero loquito, dark freak,
revolucionario pacífico
rebelde privdado
hombre que se desconoce
estoico
duro y frágil a la vez
pleno de ideales sin ideología
tan real como una buena historia
un sueño, una visión.

Sí, indudablemente keanu,
es el chico más lindo del mundo
y todo porque
me hace acordar a vos.



Karina Macció (Buenos Aires, 1974)

Fuente: "Mis peores poemas de amor", Karina Macció, Viajera editorial, 2014.


martes, 29 de mayo de 2018

6 POEMAS DE SONG KIWON





AZALEA



El camino que me lleva a ti
me enferma tan profundamente
como lo hiciste tú,
hasta deshacerme los ojos, la nariz, la boca,
incluso las manos y los dedos de los pies.
Si es para quedarme tan sólo con el cuerpo,
iré, seguiré tu camino
tan sólo con mi cuerpo iré en tu busca.
En un lugar soleado los dos cuerpos hacen buena pareja
con los ojos, la nariz, la boca, las manos y los dedos destrozados
de los pies,
todo para florecer en azalea, así de gloriosas.




FORISTHIA


Escondido en alguna parte
también tú agonizarías.

Vidas moribundas que abundan en todos lados
estallan amarillas desvelando las noches.

Por muy terco que fueras,
no serías capaz de resistir.




PEONÍA


Desde que el dolor que me provocaste
se transformó en alegría
que llena y desborda mi capacidad
ya no puedo obedecer más al dolor.

A esa capacidad de mi propia vida
para mantenerme hambriento y jadeante
tampoco le hago más caso.




FLOR DEL CASTAÑO


Un hombre ha entrado profundamente dentro de una mujer.

¿Cuántos nudos tendrían sin resolver?

Después de iluminar de rojo la noche entera,
ese hombre sollozó como lloran las bestias.

Al marcharse el hombre, en ese lugar vacío
donde todavía resonaban los ecos del llanto
le llego a la mujer la fragancia de flores del castaño.




FLOR DE NIEVE 4


Después de que se borren hasta las pisadas de alguien que
se ha marchado de la aldea a lo lejos, dando la vuelta en la cuerva
de la montaña,

después de que se borren hasta las luces de alguien
que parpadeaba por largo rato al otro lado del campo

después de que se borre hasta la última espera
que parpadeaba por largo rato siguiendo las luces de alguien.






ÁSTER


Después de las secreciones de innumerables hombres,
después de las rudas manos extendidas que tentaban buscando
algo,
después de los ojos enrojecidos que no podían conciliar el sueño,

tengo náuseas y en todo el cuerpo
se me despliegan las blancas flores del áster.



Song Kiwon  (Corea, 1947)




Fuente: "Flores mías que nunca he visto", Song Kiwon (Traducción: Ki Un Kyung) Editorial Bajo la luna, 2014.







3 POEMAS DE INÉS LEGARRETA





VI


Corre la línea recta
la del corazón cuando se acaba
de latir
es extraño
que siga la vida con tanto esplendor
y
me incluya





XII


Viene el agua desde donde
hubo un cielo
y se cae en las baldosas en los canteros en los rosales
tan suave
como música alejada en la memoria
de algo feliz
que no vuelve




LII


Hace años escribí
que me tiraban dardos   los clavaban
limpiamente
en el iris asombrado
y yo
firme
ante el avance de la crueldad

No tendría que haberlo escrito
la letra
es
premonición
o
venganza



Inés Lagarreta (Chivilcoy, Bueuenos Aires)


Fuente: "La puntada invisible", Inés Lagarreta, Ediciones En Danza, 2016.


miércoles, 23 de mayo de 2018

2 POEMAS MÁS DE DIEGO RAVENNA



Pienso en tu cuerpo doblándose lento
hacia la luz. Si pudiera tan solo imaginar su peso
la marca de sombra que dejaste, el lugar vacío
donde ya nada te ampara.
Antes hubiéramos dicho "lo que nos une es más fuerte"
protegidos quizás por esa idea del abandono
que conservan los niños cuando todavía creen posible
ocultarse de ciertas palabras. De aquellos días
ninguno permanece en mí, no después de la memoria.
Unido ahora a lo que está cesando de respirar
como si fueras el último haz de luna
que alumbra y toca el pie descalzo.







Es mentira lo que me dijiste.
La experiencia más intensa que compartimos no fue el amor ni la compañía,
fue vivir sin ellos. Pero quisiera que entiendas,
esta soledad nada tiene que ver con una llegada que no ocurre,
sino con lo poco o mucho que nos queda y ya no obtendremos
porque alguien que necesitamos decidió alejarse:
el cauce de un río que se secó, sin importar si es por la falta de lluvia
o debido a que el sol no logra derretir la nieve en la cima de la montaña.





Diego Ravenna (Buenos Aires, 1979)

Fuente: http://www.querespondaelviento.com.ar/secciones/escuchar/notas/como-agua-entre-las-manos

             http://www.viajeroinsomne.com.ar/content/31-diego-ravenna

martes, 22 de mayo de 2018

4 POEMAS DE HERNÁN MIRANDA CASANOVA



DORALISA SE LANZÓ BAJO EL TREN DE LAS 14


Yo sé que tú eres la misma de hace 20 años, Doralisa,
y que nada ha cambiado para ti, para nosotros,
que habías de eternizar tu juventud y mi niñez
en ese día y esa hora —las 14.

Esparcida sobre lucientes rieles te recuerdo, Doralisa,
derramada entre dedales-de-oro en flor
(Fue en primavera ¿no es cierto, Doralisa?)
y qué blanco tu cuerpo, qué blanca, Doralisa,
y tu cabellera negra enrollándose
y desenrollándose al viento entre las yerbas.
Y tu cuerpo, Doralisa,
desperdigado sin orden ni sentido
como si hubieras querido hacer de ti misma un enigma
que nadie pudiera descifrar debidamente.

Ah Doralisa, Doralisa,
eres para mí un recuerdo despedazado
que debo empezar a armar pacientemente
—un ojo junto a otro ojo,
una pierna y la otra juntamente
y tus senos y tus manos y tu cabellera sobre todo
y tus pies desnudos sobre la tierra.
Y yo te armo, Doralisa, compongo tu figura
y me llegas intacta a la memoria.
Y enseguida te desarmo, te deposito en tierra,
te disperso,
porque tú eres un recuerdo que vive en mí, Doralisa,
y que no me pertenece.




VOY AL BAÑO A MEDIANOCHE

Voy al baño a medianoche
y dos o tres cucarachas huyen a esconderse
Una de ellas se queda a medio camino
y se las arregla, negra y reluciente,
para simular que está escondida
inmóvil en un resquicio
Yo también simulo que no la veo
Y actúo para ella representando mi papel
“No te preocupes (le digo al retirarme). Sé
lo que es ser sorprendido en medio de la noche,
sé lo que es vivir en peligro amenazado siempre por el poder”.




INSECTARIO

Yo me enamoré una vez de una muchacha maravillosa
y los dos preferíamos los vanos de las puertas,
los rincones más oscuros de los cines,
de las plazas públicas.
Huiamos de la luz como los fantasmas que éramos en realidad
y esperábamos la noche
y apagábamos todas las luces para hacernos el amor.
Yo gustaba de recorrer todo su cuerpo
centímetro a centímetro
como un escarabajo por las habitaciones en tinieblas.
Y ella tenaz y laboriosa como ninguna
tejía y destejía en silencio su tela sobre mis labios.
Un día nos equivocaríamos de grieta
o la luz del día nos ahuyentó en opuestas direcciones
y nos perdimos de vista entre la multitud.

De ese tiempo,
mi sensación de llevar antenas en la frente
y los ojos facetados.

De ese tiempo,
mis pestañas sensibles a la luz del sol
y mi forma de andar
de insecto extraviado entre los hombres.



TODO ENCAJA EN TODO ARMONIOSAMENTE


El macho encaja en la hembra y la hembra en el macho
tal como el cuchillo encaja en los labios de la herida sangrante
y el árbol de corteza arrugada en el paisaje que lo rodea.
Cada palabra encaja como un rompecabezas dentro de lo conversado
así como una mirada encaja entre otras miradas
o la columna atacante en el espacio del enemigo
que se repliega a duras penas.

El extremo oriental del Brasil encaja en la costa occidental de África
y el cuerpo del atormentado en el instrumento que lo lacera
la mano del ladrón con su presa.

El vuelo de un pájaro y la caída de un pájaro encajan
y el fusilado en las balas que lo perforan
y el niño en su madre
y una boca que besa en otra boca que devuelve el beso.
La línea quebrada de las montañas encaja en la línea quebrada
del cielo que hay sobre las montañas.
El río encaja en su cauce
el mar en su lecho cóncavo
y en su cuenca el ojo lloroso y la llave en la cerradura.

Todo encaja con todo
y no parece tarea fácil desligarse de este designio.
Cómo separar al muerto de su ataúd
o la partida del viajero de su regreso.
Todo se relaciona con todo
y hasta el que se esconde en una isla solitaria
encaja como un alfiler en la solapa del olvido.
Cada cosa se disuelve dentro de otra
y hasta "el camino de subida es el mismo camino de bajada".

Al poema le es dado envolverlo todo,
evidenciar las relaciones que hacen posible
la armonía del caos.



Hernán Miranda Casanova (Chile, 1941)


Fuentes: http://antologiaabsoluta.blogspot.com.ar/2013/01/hernan-miranda-doralisa-se-lanzo-bajo.html

              http://laseleccionesafectivaschile.blogspot.com.ar/2008/05/hernn-miranda-casanova.html

sábado, 12 de mayo de 2018

2 POEMAS DE CARMEN BRUNA




LULU



Homenaje a Frank Wedekind, a Alban Berg, a Pabst y al rostro inolvidable de
Louise Brooks.



Yo soy Lulú, la que abrirá la caja de Pandora,
la que jamás volverá a tener dueño,
la que domina.
La señora de las rojas rosas de la sangre y del sexo.
La procaz, la insolente.
La mujer que reparte
las bondades y las maldades del Universo
yo soy Lulú, la seductora
la que desea y no engendra,
la emperatriz del cabaret "Los once verdugos".
La que ofrece a los hombres la llamarada del goce
diferente para cada uno,
la que "Jack el Destripador" asesinará.
Thriller operístico
donde un domador de circo
intentará en vano derrotar a la serpiente.
Yo soy Lulú, el animal seductor y alevoso
yo soy la fuerza primitiva
el lamento infinito.









NOCHE DE WALPURGIS O NOCHE DE SAN JUAN




Oye la risa ebria de las brujas
ve sus fuegos crepitar en los bosques
contempla la miel caníbal de sus ojos
no te arrodilles
bebe sus pócimas
ve cómo las libélulas se suicidan
arrojándose a sus calderos
danza con ellas
en el círculo mágico
contémplate en el espejo negro
feroz, transfigurada,

inocente. 




CARMEN BRUNA (Argentina, 1928-2014)




Fuente: https://inventarunpajaro.files.wordpress.com/2015/02/carmen_bruna.pdf

           

viernes, 4 de mayo de 2018

3 POEMAS DE BEATRIZ VALLEJOS



Mudanza

en un cajón de manzanas
puse libros
en un cajón de abejas
poemas sueltos

tanto empeño
para no partir




El grito


De orilla a orilla
como si no hubiese nadie.





Eslabón abierto



Si aparto lo que creo que sé
¿qué queda de mí?




Beatriz Vallejos (Santa Fe, Argentina, 1922-Rosario, 2007)


miércoles, 2 de mayo de 2018

2 POEMAS DE ANDREA FRANCHETTO






Lo que la niebla familiar
esconde
en un desván
 aparece
en cualquier sueño
y canta







Ejercito
abrazarme
 todos los días
un yoga casero
sin mantras
pero con las canciones
que llueven
los árboles que me importaron
alguna vez
en la casita del pueblo






Andrea Franchetto (Córdoba, 1967)

Fuente: enviados por la autora.

martes, 1 de mayo de 2018

3 POEMAS DE RAQUEL JADUSZLIWER






LA PROPULSIÓN VIVIENTE
el empeño que come su pan duro
¿no es bastante castigo ese techo vedado
ese techo que brilla como una promesa?

Ah, ese bloqueo del paso, del pasaje
¿cómo es que nos han hecho así, tan desolados
tan de barro paciente y de imposible?






¿SERÁ QUE NOS ESTAMOS DESPIDIENDO?
¿estábamos en una despedida y el tiempo es pura
         disgregación?
¿es así?
¿así desde el principio?
criaturas incautas mamando de la muerte
¿así nos enseñaron?
no
eso no nos han dicho a quienes tuvimos madres amorosas
la vida es larga y pródiga y viene cargada de sorpresas mi
         tesoro
sí madre
y cómo no creerles
y si nos abandonaron demasiado temprano pensamos que
         fue por excepción
y que el tesoro se acrecentaría

y es cierto que hubo tardes espléndidas y noches como
         incendios
recordarlo nos empequeñece

y entonces
otra vez somos niños de pecho
desnudos y temblando bajo el estruendo de una voz
          perdida.





Y ES CIERTO QUE ESTAS PALOMAS son enormes y turbias
y se parecen demasiado a las que vigilan en mis calles
y su gente es esquiva  y no cruzaré palabra
y nadie sabrá de mí, y yo no sabré de nadie

y entonces
¿qué quedará del día y de este viaje?

¿cómo será?
¿cómo será perderse?
¿qué habrá del otro lado, en lo inconcluso?





Raquel Jadusliwer (Buenos Aires, 1946)

Fuente: Las razones del tiempo, Raquel Jadusliwer, Editorial lisboa, 2018



lunes, 30 de abril de 2018

1 POEMA DE CELINA FUERSTEIN Y UNA YAPA




ocurrió como en Los puentes de Madison

fue una despedida sí pero sin atrevernos
a decir la última palabra
¿pero acaso podría
haber sido
diferente?
¿cómo se termina un amor, en nombre de qué o
en qué nombre?
¿se dice adiós?
¿se dice arrivederci?
¿se abraza, al final?
uno imagina despedidas como
un puente y figuras
en luz cada vez más tenue
y el auto que se aleja
y los faros
que se pierden

fue un final a puro silencio y
algo brilló en el cielo
como una bola de fuego
despedida
por un cañón



Celina Fuerstein (Buenos Aires, 1959)


Fuente: La casa vacía, Celina Fuerstein, Caleta Olivia, 2017


LA YAPA:

Lectura del poema





Voz: Valeria Pariso

miércoles, 25 de abril de 2018

1 POEMA MÁS DE ALICIA SILVA REY


Ahora soy de cuidado. Una figura de cerámica roja o negra
de volumen variable y un impacto de hierro.
He sido vaciado, objeto de cierta consideración,
amputado en mi ser doble y a mi vez, dividido.
Separado

en pedazos
de lo íntimo, arrojado
a este espacio en el que soy cualquier cosa
de irreconocible valor.
Caen las piedras en esta ciertamente muy oscura noche.
La rocosa materia exánime.
Las prendas desgarradas de mi ser flotan en un agua imposible.
Ni hambre ni sed ni cansancio. Ni la morada del sueño.
No sabía que todo esto me esperaba como regalo de bodas.
Sabía que éste era mi regalo de bodas.
Que vuelva y vuelva, este regalo.

La fiesta ha fermentado y desfallece. Cubiertos de joyas, calzan caligrafías laminadas laqueadas cubiertas apenas en los bordes de una costra fulgurante de sangre. No. No. Sin recaída en el lenguaje. Sin alaridos.

Todo hombre sirve primero el buen vino en sus bodas;
y cuando ya han tomado bastante, entonces saca el inferior.
Pero tú has guardado el buen vino hasta ahora,
tú has convidado primero lo aguachento de la sangre en el vaso;
tú no dejas de quedarte conmigo aquí no muchos días.

A saber, un fragmento de ser aislado de la realidad es lo que es en sus ligaduras.

Falda colgante, hombreras. Las gemas evaporan escamas encajes.
No tienen vino.
No porque todavía no ha llegado mi hora.
Seis tinajas de piedra con agua para la purificación.
El encargado del banquete prueba el agua de sangre hecha vino.
No es el roce del pañuelo de lino en los labios lo que importa
ni el que nos fuera ofrecido al borde de aquella niebla gris de acantilado,
ese momento del que no se recuerda el hule basto como mantel,
lo vil de una cocina, el repasador usado, la alacena donde iban a ocultarse los venenos. El tacto el toque del pañuelo en labios, esa imagen creada por mí al haberse suspendido el relato en el deseo, alimenta el fantasma del amor en el
rodeo de ese acto dicho hablado. Esa escena y palabra del pañuelito vale ahora porque en el sueño, fui llamada al reino de las sobras. Y alojada en escritos cuyas letras no habrían sido buscadas.

La mano de él posada en el pecho de ella, plano.
Quieta en su transición que organza encubre.
Mira él por encima del rojo, tiene un velo
que encubre la mirada, resto que es aceptado en su penumbra.
El vals. Las perlas. La novia en sí devuelta al rictus
que asoma y escuda el velo de él, nupcial. Su mano
puesta en ella ataviada con un saco de caza rojo.

Todo lo que digas es poco, lo que no naciste no está por renacer.

Cómo saber si existía quien fuera tu morada. Qué lengua
hablarías, besarías, devorarías en la oscuridad de su ser
ataviado con tu saco de caza el día de las bodas.
El relámpago de un segundo de cronómetro, tu vida en él.
La organza roja, la manera de los muebles comprados acicalados por él sin ti, en el oro de la sobra, en el cieno de la sobra que soy. Desfigurada de sentidos, el teatro de una escena de la que fuiste extirpada: la matriz de una lengua natal no castrada te llevó a esta bahía del oro consumado en palabras y sabemos muy bien de qué oro están hechas endebles posesiones.

Producirse un instante la ilusión
de que habría en el vaso
una flor que no está
-y lo cruel de la escena en primer plano
que contrasta con el sereno paisaje de fondo,
que no existe-. La erección
en el aire
de esa imagen real
–el sereno paisaje que no existe-,
habrá sido cuando
tomé un lugar al otro lado del espejo,
lugar del sereno paisaje que no existe,
tomada ahí, por ese pasaje ciertamente virtual
de un tiempo a otro, de un campo a otro de visión capturada.

Esa escena, en la lejanía, está enmarcada por troncos de dos árboles talados.

Por amor
destaco el delicado paisaje de fondo que no existe,
no el banquete nupcial.



Alicia Silva Rey (Quilmes, Buenos Aires, Argentina, 1950)


Fuente: Facebook


SENTIDOS, UN POEMA MÁS DE RAÚL ARTOLA (LECTURA)





Voz: Valeria Pariso

OCTUBRE (III), UN POEMA MÁS DE DANIEL FREIDEMBERG (LECTURA)




Voz: Valeria Pariso

miércoles, 18 de abril de 2018

1 POEMA DE MARTÍN ZÚÑIGA CHÁVEZ


PARECE SIMPLE TRABAJAR SIN MÚSICA

Cuesta mirar cuanto te acompaña un incendio.

Cuando los discos viejos inundan la casa.
Cuando las paredes se vuelven gigantes
y estás parado en medio

y de pronto las medias se te mojan
sin razón, y sin razón también la luz se acaba.
y un barro antiguo se asoma bajo las señales.

Cuesta no cerrar los ojos
en la necesidad de detener algo.


Martín Zúñiga Chávez (Cusco, Perú, 1983)


1 POEMA DE FADWA SOULEIMANE


A ti
Que me has matado en ese tiempo
Y a quien he matado en ese tiempo
Tiempo de muerte
Ese tiempo
Vendrá ese instante donde
Los ojos en los ojos
Veremos que somos nada salvo el reflejo de nuestra mirada
Que dice perdón
Nada más
Perdón
Observa este perdón en mis ojos
Y las vetas
La luz persiste delante de nosotros

Fadwa Souleimane (Alepo, Siria, 1972)


Fuente: 
https://circulodepoesia.com/2017/04/poesia-de-siria-fadwa-souleimane/

lunes, 16 de abril de 2018

1 POEMA DE ADONIS


CELEBRACIÓN DE LA SOLEDAD

Soledad: jardín
con un solo árbol.

Sé ausencia
para permanecer como pregunta.

El arco iris juró
vagar eternamente
porque perdió su primera casa.

Ayer, al despertarme,
vi al sol frotarse los ojos
en el cristal de mi ventana.

Las palabras que conozco se han tornado
bosque de tristeza.

¿Por qué aquella noche sentí
que el cielo era la guitarra de la noche
y las estrellas sus cuerdas rotas?
¿Será porque dormí solo?

Ahora sé por qué
alaban, a veces, a las tinieblas
los que no sueñan más que con la luz.

Puedes protegerte contra todo
menos contra el tiempo.


ADONIS (ALI AHMAD SAID) Nacido en Al Qassabin, Siria, 1930.

Traducción de María Luisa Prieto




domingo, 15 de abril de 2018

4 POEMAS MÁS DE SUSANA CABUCHI

SIRIA

A Jeannette Kabouchi



I

Ha despertado
seguramente temblorosa.
Ha escuchado los ayes
ascender las piedras de Sednaya,
ondular sobre las cambiantes dunas
hacia el desierto,
reptar entre los arcos de Palmira,
crecer en los olivos.
Por favor querida, dice
desde ciudades inolvidables
a la hora del sueño.
Por favor querida,
insiste,
escriba sobre Siria.


II


Juntas hemos visto
los juegos del Mediterráneo
frente a las costas de Latakia
y las manchas lejanas de la tierra turca
a través del mar.
Sabe que escuché, conmovida,
cinco veces al día
el hondo llamado a la oración
que surge, poderoso y verdadero, desde
las mezquitas, desde sus altos minaretes.
Sabe que me gustaba caminar
hacia el zoco Al-Hamidiyah
para oler los tejidos
y las especias.
En mitad de la noche
ha querido llamarme. A pesar
de los años y la distancia.
Debió recordar que en la Feria
de Libro de Damasco
me vio adquirir obras
escritas en un idioma que no leo
y que algo en mí reconoció los signos,
esas suaves y delgadas canoas
sobre el papel, esas líneas
de arenas y de vientos.


lll


Jeannette,
la prima de mi padre,
no usa velo.
Simplemente lo prefiere así.
Ella es cristiana, Fayez
su esposo, musulmán.
Hemos viajado al mar,
hemos nadado juntas
vestidas con trajes de baño occidentales
como las cristianas y las judías
mientras las musulmanas jugaban
en el agua
con sus largos vestidos mojados
adheridos al cuerpo, más sugestivas
que las turistas europeas
que extendían sus claras
y desnudas figuras
en las playas doradas.


IV


Qué sé, qué desconozco para que ella repita
varios meses después, Susana, no lo olvide
–suena firme su voz en el teléfono–
escriba sobre Siria.
Qué espera, qué me pide?
Hablaré de Quneitra,
del pasto crecido sobre los escombros,
de los testimonios del Golán?
Ibrahim me muestra unos montículos de nada
y dice: esta era mi casa.
Por esta calle iba a la escuela cada mañana.
Y señala la escuela, lo que debo
creer que fue una escuela,
cemento y hierros
arrasados por las topadoras.
De quiénes eran las tumbas?
Cuántos lloraban entre los olivos?
Alguien preguntó
sobre la poesía después de Auschwitz,
también yo lo pregunto
desde las ruinas de Quneitra,
sus hospitales muertos, sus calles incendiadas,
las infinitas filas de cruces blancas sobre
la vergüenza del mundo.
De quiénes son las tumbas?
Cuántos lloran entre los olivos?



Susana Cabuchi (Jesús María, Córdoba, 1948)

Fuente: Facebook.

4 POEMAS DE MAHA BECKER


1. La terraza está iluminada y un soldado le da de beber a un perro herido.
2. El intercambio de disparos es muy intenso y los árboles musitan algo incomprensible.
Roberto también, en la terraza.
Me aconseja leer un libro: la historia del movimiento intelectual en el islam… la revolución de los Negros… la revolución de los Qarmatíes… Y yo he fijado el ojo en su índice, esperando que me desabroche la camisa y toque el textil sirio.
3. En el espejo, un hombre que ladra. He hecho trampa en el examen de educación islámica. He matado a mis hermanos. Luego he escondido sus cuerpos en un libro de amor y me he casado con José.
4. Nada… se me ha caído un vaso de la mano… Hay un niño chico que dibuja un avión sin alas y una mujer que le lanza mis ideas al viento.

Maha Becker (Siria, Qamishli, 1967)

sábado, 14 de abril de 2018

2 POEMAS DE PATRICIO EMILIO TORNE


Si no fuera por esa indeclinable tentación


Uno sube a lo más alto de sus posibilidades,
desde allí mira el mundo como quien observa
a través de un microscopio.
Con subestimación,
ve a la humanidad,
su derrotero y se compadece.
Uno va a lo alto
y se olvida de cosas terrenales.
Los pensamientos se secan en la maceta
los yuyos tapan la yerbabuena,
se olvida uno
cuando ejercía las veces de jardinero,
daba agua regularmente
a su tierra y esperaba la flor.
Uno se abandona en las nubes
descansa sostenido por un hálito engañoso
que ayuda al desenlace.
Uno se alimenta de estrellas
de todas las galaxias posibles
hasta que actúa la ley de gravedad
haciendo ver que es tarde
para arrojar lastre por la borda.
Uno entonces cae
toma la pala, el rastrillo, la regadera,
pensando en el edén
que pudo conquistar
si no fuera por esa indeclinable tentación
que ejercen las alturas.
Uno acaricia entonces la tierra
con sus manos como quien busca
definitivamente la cura.

Cumpleaños

Pasa que uno ya no se ata 
los cordones de los zapatos como antes, 
y entonces piensa 
mucho más que de costumbre. 
Estoy ante eso que se pierde 
definitivamente, 
igual que los conejos del mago 
que ya se jubilaron, 
y ni galera ni estofado, 
apenas la mirada socarrona 
de algo que alguna vez estuvo, 
y nunca supimos si fue gracioso, 
bienvenido o patético. 
Saltitos, nada más, 
de la galera al humo que vino a devorarlos. 
Por si todo esto fuera poco, 
las canas no me quedan como a Anthony Quinn.
Pero, debo reconocer, todavía hay niños 
cargando mi cabeza.


Patricio Emilio Torne (Santa Fe, Argentina, 1956)



Fuente: http://www.opcitpoesia.com/?p=3375
             http://losniniosdejapon.blogspot.com.ar/2014/01/cumpleanos-por-patricio-emilio-torne.html

jueves, 12 de abril de 2018

2 POEMAS DE MARTÍN DI BENEDETTO



I



me han contado
de la lumbre enraizada
en la no lumbre,
dos esbozos que no refieren
oscuridad
sino ausencia/
todo es dios y no se esconde,
verlo a simple vista
como a un ladrido lejano
en la noche:
se escucha,
pero es.
Y cuando hablo de ausencia,
no es presencia su contrario,
la hilera de dientes del arroyo
no es el no mar;
eso está.
eso que es niño
el pensamiento deshilachado
una tierrita pena
ajo y piedra.



II



El hombre roto
ha comprendido:
la existencia es un lodo transparente.
Disminuye la esencia
cuando él y luego él:
el hombre roto no es consecutivo
ni se divide;
su desmembramiento
refiere a la palabra.
La grieta en el hombre roto
es el intersticio
donde surge el vacío,
pero no ha de errar en su nombre
cuando lo habla,
porque decir vacío
no es más que decir pleno.
En un círculo sin circunferencia
se parte el hombre roto:
debajo de la persona,
iridiscencia.


Martín Di Benedetto (Argentina, 1986)

Fuente: Facebook