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martes, 23 de junio de 2015

1 POEMA MÁS DE MARGARET ATWOOD







TORTURA



¿Qué sucede en los silencios
de  esta conversación?
Esa que trata de la libertad
y la política y la falta de pasión.

Sólo esto: pienso en la mujer
que no mataron, sino que le cosieron
la cara; le taparon la boca hasta dejar
un agujero como una paja,
y la devolvieron a la calle,
un signo mudo.

No importa dónde
lo hicieron o por qué, o si
lo hizo un partido u otro;
esas cosas se hacen en cuanto
existen los partidos.

Y no sé si los hombres buenos
con sus flamantes vidas existen
gracias a esta mujer o a pesar
de ella.
           Pero un poder
como ése no es abstracto,
no tiene que ver con la política
ni con la libertad, va más allá de lemas de partidos;
y respecto a la pasión, he aquí
su intrincada negación:
ese cuchillo que te arranca los amantes
de la carne como tumores,
dejándote sin pechos
y sin nombre,
plana, sin sangre, tu propia voz
cauterizada por tanto dolor;

un cuerpo desollado que desatan
cuerda por cuerda y cuelgan
de la pared, un estandarte
desplegado por el mismo motivo
que las banderas.




Margaret Atwood (Otawa, Canadá, 1939)


Fuente: "Historias reales", Margaret Atwood, Traducción María Pilar Somacarrera Íñigo, Editorial Brugera, España, 2010.

viernes, 29 de mayo de 2015

3 POEMAS DE MARGARET ATWOOD





HISTORIAS REALES

I


No preguntes por la historia real:
¿para qué la necesitas?

No estaba en mi equipaje,
ni es lo que llevo ahora.

Salgo a navegar,
con un cuchillo, un fuego azulado,

suerte, palabras amables
que aún sirven, y la marea.



II


La historia real se ha perdido
de camino a la playa; es algo

que nunca tuve: esa maraña negra
de ramas en medio de una luz mudable

mis huellas borrosas
cubiertas por el agua

salada, este puñado
de huesos pequeños, la presa de un búho;

una luna, papeles arrugados, una moneda,
la imagen fugaz de una vieja merienda,

los agujeros hechos por amantes
en la arena hace cien

años: no queda rastro.



III


La historia real es una men-
tira dada entre las otras

un caos de colores, un revoltijo de ropa
arrojada a la basura,

como corazones de mármol, como sílabas, como
despojos de los carniceros.

La historia real es perversa
y múltiple, y es falsa

siempre. ¿Para qué
la necesitas? Nunca

preguntes por la historia real.



Margaret Atwood (Otawa, Canadá, 1939)


Fuente: "Historias reales", Margaret Atwood, Traducción María Pilar Somacarrera Íñigo, Editorial Brugera, España, 2010.