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lunes, 10 de abril de 2017

3 POEMAS DE SANTIAGO SYLVESTER






POEMAS DE SANTIAGO SYLVESTER

(copio y reenvío)

He recibido este e-mail
y no sé si su autor está vivo o muerto, si quiere estar donde
     está, si ha tenido una beca o le gusta la comida regional:
yo copio y reenvío:

                      a)
de los caminos que no tomaremos
líbranos Señor:
de las mujeres que no tendremos
líbranos Señor:
de los viajes que no haremos
líbranos Señor:
de los libros que no leeremos
líbranos Señor:
de las tardes, de los amaneceres, de las tormentas: de la
    apasionada meteorología que devasta o beneficia al
   mundo, y que no veremos
líbranos Señor:
de los rezos que nunca rezaremos
líbranos también;
                  b)
arrepentimiento de la palabra de más:
arrepentimiento del vino de más:
arrepentimiento del paso de más:
arrepentimiento de la opinión de más:
arrepentimiento del llanto, del grito, del silencio, de los
   consejos, de la soledad de más:
arrepentimiento de haber hecho lo que estará siempre de más:
arrepentimiento del arrepentimiento de más;

c)
                             resumen de lo dicho:
aceptar el cielo
cuando creíamos en el infierno: aceptar la tierra
cando creíamos en el cielo:
aceptar el infierno:

                      que así sea
para facilitar las cosas,
por si hay que dejar todo:
irnos de todas partes:  de aquí
sin ir más lejos.





(un desconocimiento contiene muchas cosas)
No sé demasiadas cosas
y a demasiadas preguntas tengo que contestar no sé: esto
   no es jactancia ni falsa humildad: ¿es limitación?: no sé;
no sé a qué hora sale el próximo tren;
no sé a qué hora llega el vuelo de Madrid;
no sé cómo se llamaba el cuarto hijo de María de Médici ni
   el primero de María Estuardo;
no sé quién ganó el campeonato de patinaje sobre hielo;
no sé cuántos dientes tenía un tiranosaurio;
no sé regatear;
no sé cuánto cuesta un automóvil de cualquier marca;
no sé cómo es la liturgia de la Iglesia Católica
y no sí si recuerdo la anterior;
no sé qué hora es en Pekín, cuánta gente nace y muere por
   día en el planeta, cuántos kilómetros recorre el Paraná,
  por qué no hice lo que podría haber hecho,
y no sé si debiera saber estas cosas o seguir ignorándolas
   como si no fueran necesarias:

                     son
las nueve de la noche del 3 de Diciembre: ha empezado la
   despedida de este martes que no recordaré: a esta hora
tengo algo de vértigo: un problema en el oído medio
del que tampoco sé;
quisiera ahorrar el tiempo que no uso, pero no sé cómo hacerlo.




(la zona de peligro)


El que llega no es necesariamente el que ha salido:
el que triunfa no es siempre el que ha peleado:
el que pierde ya no es nunca el mismo:
el que habla va cambiando mientras habla, y así
el que termina su discurso ya no es el del comienzo:
nunca está claro si se dice lo que se quiso decir:
en el camino hay pérdida y ganancia: es inevitable:
el que habla y el que oye no entienden necesariamente lo
    mismo:
el que calla y el que calla oyen cada uno un silencio
    distinto:
este mundo transitivo está interferido por nosotros,
    entrecruzado, confundido, vuelto a empezar: siempre
    estamos yendo hacia otra parte
para poder tomar este vaso de vino en paz.





Santiago Sylvester (Salta, Argentina, 1942)

Fuente: "El que vuelve a ver", Santiago Sylvester, Ediciones Del Dock 2016.