sábado, 4 de julio de 2015

1 POEMA DE NESSA O´MAHONY




CORRECTOR DE ESTILO


                                                       para Donal O´Mahony en su cumpleaños 80



Algunas cosas se llevan en la sangre.
Otras, como la perfecta colocación
de apóstrofes, la contundencia
de las comas y los puntos y aparte,
se aprenden, se ganan a través
de décadas de atención.

No soy prolija
le he pedido ayuda a tus ojos
más de una vez, te he confiado
la tinta roja que dome
mi peor entusiasmo
de oraciones sin cesura
para respirar, cláusulas sin fin.

Le pedido ayuda a tus ojos;
oré para poder absorber
tu seguridad
con los guiones y las elipsis,
tu confianza en el lugar de
las palabras, en que el orden
es ordenado.

Algunas cosas se llevan en el sangre.

Alcanzaré tu marca
aunque me tome una vida. 


Nessa O´Mahony (Dublin, Irlanda)

Fuente: "Irlandesas- 14 poetas contemporáneas-", Selección, traducción y prólogo Leonor Silvestri-, Editorial Bajo La Luna, 2011.

2 POEMAS DE ANNE SEXTON






AMA DE CASA


Algunas mujeres se casan con su casa.
Es otro tipo de piel; tiene corazón,
boca, hígado y mueve el intestino.
Las paredes son firmes y rosadas.
Mira cómo ella se pasa el día de rodillas,
lavándose a sí misma con fidelidad.
Los hombres penetran por la fuerza, como Jonás atraídos
por su madre carnal.
Una mujer es su propia madre.
esto es lo principal.

                                                                         (de Live or Die, 1966)



QUERER MORIR




Ya que preguntas, casi nunca puedo recordar.
Camino vestida, sin marcas de ese viaje.
Luego la casi innombrable lujuria retorna.

Ni siquiera entonces guardo rencor a la vida.
Conozco bien la brizna que mencionas,
los muebles que pusiste bajo el sol.

Pero los suicidas hablan un idioma especial.
como los carpinteros, quieren saber qué herramientas.
No preguntan para qué construir.

Dos veces me expresé con tanta sencillez,
poseí al enemigo, comí al enemigo,
adopté su oficio, su magia.

Así, pesada y atenta,
más tibia que el aceite o el agua,
descansé, babeando por el hueco de la boca.

No preví que punzarían mi cuerpo.
Hasta la córnea y la orina sobrante se llevaron.
Los suicidas traicionan al cuerpo de antemano.

Muertos al nacer, no siempre mueren,
encandilados más bien no logran olvidar una droga tan dulce
que hasta los niños, al mirar, sonreirían.

¡Empujar toda esa vida con la lengua! -
eso, en sí, se vuelve una pasión.
La muerte es un hueso triste; contuso se diría,

y aun así ella me espera, año tras año,
para destejer delicada una vieja herida,
para vaciar mi aliento de su horrenda prisión.

en ese equilibrio, a veces, los suicidas se encuentran,
se ofuscan con la fruta, una luna inflada,
abandonan el pan que confundieron con un beso,

dejan la página del libro abierta al azar,
algo sin decir, el tubo descolgado
y el amor, cualquiera que haya sido, una infección.


                                                                                  (de Live or Die, 1966)



Anne Sexton (Estados Unidos, 1928-1974)


Fuente: "La pasión del exilio- Diez poetas norteamericanas del siglo XX-", Selección, traducción y prólogo: María Negroni, Edición bilingüe, Editorial Bajo La Luna, 2007

3 POEMAS DE MERCEDES ROFFÉ



CHANCES ARE



paso al acecho
alerta

El silencio te asista.

detrás de tu dolor ensaya
la parodia
gestos obscenos

(El silencio te asista.)



SITUACIÓN CON OBJETO

Un objeto simple, nítido, recordable. Pero que no se recuerda. Sólo se siente el paso -el peso-, la memoria del peso del objeto al pasar de una mano a la otra. Un objeto leve, límpido, del que sólo queda un blanco, ese vacío. Hasta que la memoria -su capricho- decide descubrirlo en otro objeto que no colectaría sino al cabo de las horas: Jade. Una piedra de jade. Una figurilla celta. O no. Un pendiente. No de jade sino de jadeína clara. Una figura. Rasgos apenas. Más bien el perfil (y el) pulido de la piedra. Clara.

Pero ahora la memoria, la memoria del peso del objeto, del paso del peso, leve, del objeto de una mano a otra, ha desaparecido. O no: Ha devenido color.



SITUACIÓN PARA ROMPER UN HECHIZO


Acuéstate
                -boca arriba
como si fueras a morir
o a darte a luz.

Remonta
la cuesta de los años
en lo oscuro.

Llega al umbral
     traspásalo / sumérgete
en la honda, estrecha, escala del olvido.

Dime qué ves.
Enfréntalo / enfréntate
a quien eras antes aun de la memoria.

¿Te reconoces?
Continúa.
Sí, reconoces ahora el camino
que te ha traído hasta aquí.
Su nitidez lo delata
     -un sueño azul que se proyecta en la pantalla azul del tiempo
     y va cobrando sentido.

¿Te ves?
Pregúntale por qué y acéptala
-cualquiera sea la respuesta

-He venido a decirte adiós- responde.
No digas más que eso
sin saña
sin violencia
sin rencor alguno.

Intentará retenerte
volver a responder lo que ya sabes
lo que ya le has oído
quizás de otra manera.

Baja los ojos y crea
-con la mirada sólo-
un reguero en el suelo
-un surco de tierra húmeda y cenizas.

Verás alzarse un fuego
una pared de fuego
-un fuego frío-
entre tú y tu fracaso.
Despídete.
Dale la espalda.
Vuelve a tomar el camino
-el mismo:
el sueño azul sobre el azul del tiempo.

Remonta los peldaños de la escala honda, estrecha.
Llega al umbral
traspásalo y desciende
la pendiente oscura de los años

Vuelve a tu cuerpo
¿sientes?- un dolor en el vientre o en el pecho
como si algo de ti te hubiese sido arrancado
te anuncia que has vencido.

El dolor se irá
tu quedarás contigo.

(La memoria del hueco
te seguirá adonde vayas.)


Mercedes Roffé (Buenos Aires, 1954, reside en Estados Unidos)


Fuente: "La ópera fantasma", Mercedes Roffé, Editorial Bajo La Luna, 2005.

jueves, 2 de julio de 2015

4 POEMAS DE PAUL AUSTER







4




Nada moja ese tronco, la piedra nada gasta.
El habla no podría empedrar el pantano,
así que bailas para un silencio más brillante.
La luz siega las olas, naufraga, se camufla...
El viento parlotea, se desboca.
Yo te nombro desierto.




11



Ver es esta otra tortura, que expiamos
con el dolor de ser vistos: lo dicho,
lo visto, contenidos en esta negativa
a hablar, y la semilla de una única voz,
enterrada en una piedra cualquiera.
Mis mentiras jamás han sido mías.




10




Hielo (quiere decir
que ya nada es milagro,
si ha de ser lo que será: tú
eres los medios y la herida), hielo
saliendo de entre el hielo, y su cadencia
traspasando la tierra roma
donde los cuervos merodean. Dondequiera
que caminas, el verde te habla, resiste. El silencio
sostiene al invierno frente a frente
con la primavera.




SUR




Tallado hasta ser blanco: el corazón
de bronce y la forma celeste
de nuestro invierno
gradual.

No lo olvides,
mi ser libre de sueños: yo también
vine a este mundo antes
que la nieve.


Paul Auster (Nueva Jersey, Estados Unidos, 1947)


Fuente: "Poesía completa", Paul Auster, Traducción Jordi Doce, Seix Barral, 2012.

7 POEMAS DE PABLO ROMERO







COSAS QUE PABLO ROMERO LE ESCRIBIÓ A NOELIA  PALMA MIENTRAS ELLA ESTUVO INTERNADA


1

18 de julio, 2014

PR: Hace cuánto estás muerta
NP: Verano 2009
PR: me falta mucho para ser tal alma como vos
NP: eso no es un halago

Silencio

Hicimos sombra para librar el mar


2
esta es la catástrofe:
tener las manos inundadas de decirte
hacer de nuestra fiebre la infancia y habitarla
arrastrarnos en el vientre como animales
que roen los páramos que dejó la luz:

no.

lo atroz es no haber sabido convivir en el cuerpo


3
Noelia Noelia Noelia
Decir el nombre. Preparar las manos para dibujar el cielo
donde no supieron alcanzar los brazos


Niña
(Noelia, caperuza triste vestida de lobo) sonríe
le dibujaron un amor así de grande y sonríe
le hicieron una violencia enorme y sonríe
Noelia
toda partida de hacerse parto
no sabe que la gente no muere de querer morirse

hay un jardín



4
Noelia
qué bellas son las formas de la asfixia:

tu pecho


5
Abro mis brazos

Nos tocó la vida
nosotros o los fragmentos de nosotros aprendiendo a ser sin más noticia que una luz tristísima anocheciendo,
sin saber si quiera cómo se arranca un deseo


Deja que sea hijo y padre.

-Abro mis brazos (grandes como un corcovado que sabe inmensidad.
Pinto mi pecho un tono más azul, cada vez)-


6
Noelia escribe.

palabra, hacenos un huequito en medio del honor que no tuvimos.


7
Acá vive Noelia Belén Palma
no supo morir de tantas intermitencias poblando el cuerpo.

Vamos a morir juntos, prometo

- ¿Morir de hacernos párpados?

No.
Lirios.



Pablo Romero (Argentina, 1999)

Fuente: Fotografía y textos fueron tomados del blog personal de Noelia Palma: